Todavía guardo en mi memoria el día que vi el mar por primera vez. El verano se resistía a morir en los últimos días de un agosto que se hacía eterno y el calor sofocante castigaba las calles vacías del pueblo sevillano que me vio nacer..
Todavía guardo en mi memoria el día que vi el mar por primera vez. El verano se resistía a morir en los últimos días de un agosto que se hacía eterno y el calor sofocante castigaba las calles vacías del pueblo sevillano que me vio nacer..